Mantenimiento por el Gobierno de una actitud proactiva de gestiones internacionales para frenar la agresión contra Irán y para reclamar el respeto al derecho de todos los pueblos a ejercer su soberanía en libertad, en igualdad y sin injerencias externas, más allá de la condena rotunda de las acciones de los EEUU e Israel frente a Irán.